miércoles, 17 de mayo de 2017

17 de mayo 1990: La Asamblea General de la OMS elimina la homosexualidad de su lista de enfermedades psiquiátricas


Considerada durante mucho tiempo como una conducta reprobable y una enfermedad mental 'curable', la homosexualidad logró salir definitivamente de la lista de trastornos cuando en 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) la excluyó de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud.

Este avance fue el fruto de una larga lucha de los colectivos por los derechos de las personas homosexuales, que ya en 1973 habían logrado que la Asociación Norteamericana de Psiquiatría retirase la homosexualidad como trastorno de la sección «Desviaciones sexuales» de la segunda edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-II).

lunes, 8 de mayo de 2017

¿Son los ricos menos honrados que los pobres?


J. Peláez
23 agosto 2013

¿Son los ricos menos honrados que los pobres? Los estudios indican que sí. En la última década se han contabilizado más de 800 casos de corrupción política en España. La crisis económica se ha visto agudizada por una crisis de confianza en los responsables y dirigentes que administran los recursos del Estado y que actualmente ofrece datos demoledores: El 96% de la población no confía nada en los políticos actuales y un 93% de los ciudadanos encuestados creen que la corrupción alcanza a las instituciones públicas. Las cifras son el resultado de un exhaustivo estudio publicado por investigadores españoles en el European Journal of Political Economy.

Junto a esta publicación existe también un estudio realizado por la Universidad de la Laguna en Tenerife que además resalta un hecho fundamental: La inmensa mayoría de estos casos de corrupción (un 88%) están relacionados con las grandes fortunas, las tramas urbanísticas y las propiedades del suelo. Tanto es así que los propios investigadores afirman en las conclusiones de artículo que «cuando éstos se convierten en grandes propietarios, empiezan a tener el mismo comportamiento que los antiguos caciques».

Es el reflejo de una eterna cuestión que se remontan hasta hace miles de años: ¿Son los ricos menos honrados que los pobres? ¿Existe relación entre riqueza, poder adquisitivo y corrupción?

Si queremos encontrar una respuesta científica a estas preguntas debemos echar mano de uno de los estudios más citados de los últimos años sobre este tema. Se publicó en 2012 en PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) y consistió en una serie de siete experimentos de diversa índole para intentar aclarar si existe relación entre nivel de riqueza y comportamientos poco éticos.

Las conclusiones fueron positivas: Efectivamente, los estudios indicaban que las personas de clase alta y con mayor poder adquisitivo tienden a exhibir comportamientos menos éticos que las personas menos pudientes.

El detonante de esta menor ética es la codicia. Los investigadores demostraron, y la realidad actual parece darles la razón, que los individuos con mayor grado de riqueza suelen estar más preocupados que el resto por su propio bienestar. Esta tendencia tiene consecuencias obvias en forma de mayor ambición y codicia, un poderoso condicionante del comportamiento que lleva más fácilmente a exhibir actitudes menos éticas.

Los experimentos («Higher social class predicts increased unethical behavior») también incluyeron una interesante correlación entre coches de alta gama y comportamiento al volante. Al parecer los propietarios de coches más caros son más proclives a no respetar las señales de circulación.

A estas investigaciones se unen estudios más recientes como el publicado hace tan solo unos días en Personality and Social Psychology Bulletin, en el que científicos de la Universidad de California, Berkeley demuestran mediante el análisis de cinco artículos científicos que los individuos más ricos muestran actitudes más arrogantes, altivas y narcisistas que las personas más pobres.

Evidentemente todos conocemos a algún personaje millonario que no se adapta a estos parámetros y que muestra gran generosidad y ética. No obstante, siempre hay que tener en cuenta que estos experimentos y estudios indican tendencias generales y que, si bien pueden existir notables excepciones, la regla general confirma lo que ya conocíamos desde hace siglos: «Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos»…


Referencias científicas:
- P. K. Piff, D. M. Stancato, S. Côté, R. Mendoza-Denton, D. Keltner (2012): «Higher social class predicts increased unethical behavior», Proceedings of the National Academy of Sciences, 109 (11): 4086-4091
- La Naturaleza Humana, «Pobres y honrados (... o viceversa)», Juan Ignacio Pérez Iglesias, Catedrático de Cultura Científica en la UPV/EHU.
- Patrick Meyer, «Just how bad are rich people, Anyway?», UA Magazine (5 agosto 2013).
- Elena Costas-Pérez, Albert Solé-Ollé, Pilar Sorribas-Navarro, «Corruption scandals, voter information, and accountability», European Journal of Political Economy, 2012, vol. 28, nº 4, ps. 469-484.
- Luis M. Jerez Darias, Víctor O. Martín Martín, Ramón Pérez, «Aproximación a una geografía de la corrupción urbanística en España», Ería. Revista de Geografía vol. nº 84, Universidad de Oviedo.
- Paul K. Piff, «Wealth and the inflated self: Class, Entitlement, and Narcissism», Personality and Social Psychology Bulletin (20 agosto 2013).

martes, 2 de mayo de 2017

1º Mayo Valladolid 2017


Manifiesto conjunto

El manifiesto conjunto de las organizaciones* que han realizado juntas el recorrido de este Primero de Mayo de 2017, dice:

El 1º de Mayo, día Internacional del Trabajo, se conmemora el asesinato de un grupo de trabajadores a los que condenaron a muerte en EEUU, por reivindicar la jornada laboral de 8 horas. A lo largo de la historia han sido cientos de miles las personas de la clase trabajadora que han pagado con sangre, represión y cárcel su lucha por el reconocimiento y conquista de nuestros derechos: regulación de jornadas, salarios y condiciones dignas de trabajo.

Sin embargo, desde la consecución de cada uno de estos derechos se ha puesto a funcionar la maquinaria del Sistema para destruirlo, llevándonos en la actualidad a situaciones propias del siglo XIX: jornadas de 12/16 horas, trabajo en sábados y festivos, despidos instantáneos, salarios de miseria y abusos de toda índole.

El capitalismo no lograría sus fines si existiera un frente obrero y fuerte, unido en la defensa de los intereses de la clase trabajadora. Si no lo conseguimos, este sistema seguirá fortaleciéndose a base de la explotación y el control de cada uno de nosotros y de nosotras. Creando 'crisis' que arrasan nuestros derechos y libertades, leyes mordaza para que las personas que manifiestan su opinión acaben en la cárcel. Mientras, los corruptos nos roban con total impunidad. Los bancos, rescatados con dinero público, siguen desahuciando a familias enteras.

Vuelven a sacar del siglo XIX el concepto de 'caridad' para cargarnos con la «culpa» de que nuestra situación es producto de nuestros errores, y han de ser las instituciones 'caritativas' las que nos 'salven'. Cuando lo que tiene que haber es un sistema público y solidario, donde el dinero de nuestros impuestos revierta en derechos sociales para todas y todos: sanidad, educación, prestaciones, pensiones.. Todo lo que ocurre está relacionado entre sí y dirigido por los que ostentan el poder. Su mayor éxito… destruir la conciencia de clase, pues cuando la pierdes comienzas a confundirte de enemigo. Lo vemos en la persona inmigrante, en la compañera de trabajo, en el parado, en la pensionista, en el enfermo. Dejas de pensar en el colectivo y crees que sólo tú mereces sobrevivir, pierdes la dignidad y te conviertes en una herramienta del Sistema como los sindicatos pactistas, que son su herramienta más peligrosa, pues trafican con nuestros derechos a cambio de sus privilegios, otorgándose un poder que no les corresponde. La única manera de acabar con esto es recuperar nuestra conciencia de clase, nuestra dignidad como personas dotadas de derechos, y principios tan básicos como la solidaridad.

Desde la unidad y la lucha se puede dar la vuelta a este caos organizado.

• Para acabar con el paro habrá que reducir la jornada, eliminando las horas extras, el trabajo gratuito y en precario.

• Para que los jóvenes adquieran competencias y formación hay que mantener al trabajador y trabajadora mayor en su puesto de trabajo, garantizando una jubilación digna al finalizar su vida laboral.

• Para que la igualdad sea real hay que perseguir la discriminación por género, sexo, edad, procedencia o creencias.

• Para mantener los servicios sociales hay que aumentar los salarios e imponer el pago de impuestos a las clases ricas y sus grupos especulativos. Este 1º de mayo reivindica tu dignidad, únete y lucha. ¡Empieza a construir lo que quieres vivir!

• Por el reparto del trabajo y de la riqueza.

• Salarios dignos para todas y todos.

• ¡Renta Básica ya!

• Libertad de expresión y manifestación, derogación de la ley mordaza.