martes, 16 de agosto de 2011

Reich, Marcuse y el Freudomarxismo

[Freud, por mucho que disguste al racionalismo más mecanicista es una de las figuras más influyentes del pensamiento del siglo XX. Su obra ha influido en artistas tan revolucionarios como Breton, Dalí o Buñuel y en filósofos de la talla de Marcuse o Foucault. Además su reivindicación del inconsciente individual ayudó al pensamiento izquierdista más crítico a marcar distancias con el totalitarismo estalinista, que reducía al individuo al papel de mero engranaje de una maquinaria alienadora. A esta simbiosis se la llamó freudomarxismo y a él pertenecieron mentes tan lúcidas como Reich, Marcuse o Fromm. Se puede estar en desacuerdo con Freud, señalar sus contradicciones y errores (también los tuvo Marx o Nietzsche) pero no se puede negar la profunda huella que ha dejado en el pensamiento moderno. De lo contrario estaríamos cometiendo el mismo error que comenten las mentalidades derechistas cuando juzgan la obra de Marx, la mayoría de las veces sin haberla leído.

El texto que sigue da un somero repaso a lo que representó en los años 60 y 70 el freudomarxismo y está extraído del siguiente blog, cuyo editor es Jorge Gómez Alcalá:

http://blogs.periodistadigital.com/eldivan.php/2007/04/13/reich-marcuse-y-el-freudomarxismo ]




Durante gran parte del siglo pasado fueron muchos los intentos de unir o relacionar el psicoanálisis con el marxismo. Esto tenía que ver con el carácter subversivo de nuestra teoría y las expectativas que a nivel mundial se depositaban en un cambio revolucionario de las estructuras sociales orientadas por el pensamiento de Marx. Graciela Holfeltz me hace llegar este trabajo pero desconozco si es la autora del mismo o se ha omitido el nombre del autor. En aquellos años el pensamiento de Lacán estaba aún poco difundido y es su relectura de los textos freudianos la que predomina en el día de hoy. Creo que el texto contribuye a aclararnos desde una perspectiva histórica aquella época y los esfuerzos de los entonces analistas y pensadores de tratar de explicarse la realidad que vivian, esbozar un análisis psico-social de las estructuras de poder aplicando, a su criterio, las teorías mas evolucionadas sobre el sujeto y la sociedad.


Wilhelm Reich


LA ARTICULACIÓN ENTRE PSICOANALISIS Y MARXISMO
. Hijos de Freud, nietos de Marx

El autor avanza hacia una historia de los intentos de articular el psicoanálisis con el marxismo, deteniéndose en los proyectos de Wilhelm Reich y de Herbert Marcuse.

Según Wilhelm Reich, la estructura de carácter autoritaria de las masas alemanas contribuiría a explicar su adhesión al nazismo.

Entre 1924 y 1933, un grupo de psicoanalistas mantuvo una oposición subterránea dentro de la Asociación Psicoanalítica Internacional, a través de una serie de memorandos periódicos donde se discutían, no sólo problemas propios de la Asociación Psicoanalítica, sino también los problemas sociales que estaba atravesando Europa, progresivamente tomada por el ascenso del fascismo. Esos autores se llamaron a sí mismos izquierda freudiana.

El más conocido es, sin duda, Wilhelm Reich, pero también psicoanalistas como Siegfried Bernfeld, Otto Fenichel, Edith Jacobson o Annie Reich formaron parte de esta izquierda, con mayor o menor compromiso con respecto al marxismo y a la actividad política.

Otro grupo que se ocupó de la convergencia entre psicoanálisis y marxismo es el conjunto de filósofos de la llamada Escuela de Frankfurt, compuesta por Theodor Adorno, Max Horkheimer, Leo Löwenthal, Erich Fromm, Herbert Marcuse y otros.

Me limitaré hoy a Reich y Marcuse. Me interesa resaltar de qué manera se acercaron a los conceptos del marxismo y para qué. En primer lugar, hay una serie de factores de tipo social: uno de ellos es la Revolución Rusa de 1917, que tuvo un impacto enorme.

Pero esta revolución planteó al marxismo la cuestión de cómo explicar que la primera revolución socialista se diera en un país económicamente atrasado, no suficientemente industrializado, donde las supuestas condiciones objetivas para la revolución todavía no se habían dado.

En segundo lugar, cómo explicar el fracaso de la revolución en Alemania. Alemania tenía hasta ese momento el movimiento obrero más grande y más organizado de Europa, pero la revolución que se intentó después de la Primera Guerra Mundial fracasó. ¿Por qué, en un país donde las condiciones objetivas, sociales, económicas, estaban dadas, la revolución fracasó?

Y, finalmente, cómo explicar que las masas obreras, proletarias, que habían llegado a estar bastante próximas a las ideas del marxismo, comenzaran a abrazar el nazismo.

¿En qué medida se puede, entonces, seguir planteando que las condiciones sociales, las condiciones económicas, el lugar que un individuo ocupa en las relaciones de producción de una sociedad, determinan su ideología y su posición política? Estas eran cuestiones muy fuertes que planteaban la necesidad de repensar el marxismo.

Reich tiene un libro maravilloso, Psicología de masas del fascismo, donde intenta dar una respuesta a la pregunta de por qué, en Alemania, las masas adhirieron al fascismo y no a la revolución socialista; qué mensaje daba a las masas el Partido Comunista y qué mensaje dio el nacionalsocialismo; qué condujo a que las masas se sintieran más identificadas con el nacionalsocialismo que con el socialismo. En definitiva, por qué las masas van en contra de sus propios intereses.

En ese libro, Reich plantea que, sin desdeñar la importancia de los factores económicos, el fascismo no puede explicarse sólo por ellos, y, desde ya, no puede explicarse por el carisma de una persona, en este caso de Hitler. Lo que permitiría explicar la adhesión de las masas al nazismo es la estructura del carácter de las masas alemanas, que –sostiene– es una estructura autoritaria.

Reich resalta así la estructura del carácter, que se forma y se asienta a partir de la represión de la sexualidad: esa energía de la sexualidad reprimida, de la sexualidad que no tiene salida, conforma, solidifica y da fuerza a la estructura de carácter autoritaria. Y, a su vez, la estructura de carácter autoritaria es interiorizada por el individuo en su infancia, en la relación con sus padres. La familia constituye –dice Reich– la fábrica de toda ideología autoritaria.

Así, para poder pensar un problema de la sociedad de su tiempo, Reich cree necesario encontrar algo que supone falta en el marxismo, que es la posibilidad de explicar un factor subjetivo: el factor subjetivo que lleva a los individuos a elegir algo que va en contra de sus propios intereses. Y ese factor subjetivo, esa mediación posible entre la estructura social y la formación de la estructura del carácter individual, está dada por la familia.

La familia, para Reich, es, en las sociedades occidentales, autoritaria; en consecuencia, para realizar una Revolución Socialista no será suficiente transformar las relaciones de producción, sino que también es necesario cambiar la familia, a fin de transformar las estructuras de carácter. No es posible realizar una revolución socialista con hombres que no han modificado su estructura de carácter y que, por lo tanto, siguen siendo autoritarios.

Cabe señalar que Reich fue muy desprestigiado a partir de sus últimas teorías sobre el "orgón", que desarrolló ya en Estados Unidos, cuando, expulsado tanto por el Partido Comunista como por la Asociación Psicoanalítica, y perseguido por la Justicia, incluso fue a parar a la cárcel. Sus teorías de esta última época han sido muy criticadas, pero sus estudios sobre la estructura del carácter merecen ser examinados.

Herbert Marcuse

Herbert Marcuse, como ya dije, formó parte de la Escuela de Frankfurt, que es un instituto de investigación social –se llama así, Instituto de Investigación Social de Frankfur– que está pensado para trabajar sobre una reformulación social del marxismo.

La mayor parte de los miembros de esta escuela se vieron obligados a exiliarse, a mediados de los años treinta, por el ascenso del nazismo. Marcuse, como varios de ellos, fue a Estados Unidos, y, en parte, sus libros toman la sociedad norteamericana como objeto de análisis crítico. En 1953 escribió Eros y civilización. Creo que en ningún lugar de ese libro aparece citado Marx, pero por todo el texto circulan nociones marxistas.

El libro toma conceptos de Freud para pensar la sociedad que llama del capitalismo avanzado, o la sociedad postindustrial. Marcuse plantea que ponerse a pensar cuál era la posición política de Freud no conduce a nada. Si bien Freud podía expresar puntos de vista burgueses o reaccionario en algunas observaciones y comentarios sobre la sociedad en que vivía, esto no quiere decir que la teoría que produjo fuera necesariamente reaccionaria y conservadora. Independientemente de la posición política de Freud, su teoría es –dice Marcuse– profundamente subversiva.

Marcuse va a tomar dos conceptos fundamentales de Freud e introducirá una lectura que tiende a historizarlos. Se trata de la represión y del "principio de realidad".

Marcuse no está en contra de la idea, planteada por Freud, de que la represión es necesaria para la constitución de la civilización. Pero considera que, para sostener la civilización, sólo hace falta una represión mínima. Por el contrario, en las sociedades post-industriales asistimos a un plus de represión, una represión excedente, que está al servicio de la dominación.

En cuanto al principio de realidad, esa limitación del principio de placer, tampoco es discutible, pero sí lo es la forma que ese principio ha tomado en las sociedades contemporáneas: la represión excedente y el principio de realidad se han dirigido centralmente a la represión de las pulsiones parciales con el fin de desexualizar al cuerpo del individuo y convertirlo en una máquina productiva.

Es que el individuo está obligado a trabajar horas y horas en algo que no le produce placer, con lo que no puede sentirse identificado ni sentirse bien, porque las sociedades post-industriales hacen de ese individuo una máquina de trabajo continua.

El camino o salida posible que Marcuse visualiza en ese momento, 1953, para el capitalismo avanzado, no pasa tanto por una revolución social que transforme la propiedad de los medios de producción, sino por una revolución que priorice la resexualización del cuerpo. Lo importante es que el cuerpo deje de ser una máquina de trabajo y vuelva a ser un elemento para producir placer. Lo que se impone como desafío es una lucha entre Eros y Tanathos.

Eros, dice Marcuse, sólo puede ganar en la medida en que no le de lugar al crecimiento de Tanathos, y esto será por el camino de la liberación de la sexualidad. En la medida en que sigamos reprimiendo la sexualidad y convirtiendo al individuo en una máquina de trabajo, es Tanathos quien gana. Y, si Tanathos gana, el peligro no es sólo la dominación, donde la sexualidad es reprimida a favor de la producción, sino directamente la destrucción de la humanidad.

Ubiquémonos: 1953, dos guerras mundiales, el estallido de dos bombas atómicas, genocidios, campos de concentración y de exterminio.

Esa idea de una transformación a través de la resexualización del cuerpo va a cambiar hacia mediados de los años '60, cuando Marcuse visualiza otras posibilidades de liberación, que ya –supone– no pueden provenir de las sociedades avanzadas.

El primer mundo no tiene ya salvación desde adentro: la clase obrera, el proletariado, está absolutamente incorporado al capitalismo, ha perdido su fuerza revolucionaria y toda liberación posible sólo puede provenir de los márgenes, que, para Marcuse, son fundamentalmente los países del Tercer Mundo. Valdría la pena pensar, hoy, en qué lugar ha quedado la posibilidad de pensar de esa manera la liberación.

Erich Fromm

39 comentarios:

KRATES dijo...

Como decía el filósofo argentino Mario Bunge sobre la Escuela de Frankfurt:

«La escuela de Francfort o la teoría crítica, síntesis de hegelianismo, paleomarxismo y psicoanálisis. Esta escuela a la que pertenecieron Adorno, Marcuse y Habermas, afirma que la ciencia y la técnica no son sino armas de dominación del capitalismo. Consecuencia práctica: quién desee combatir al capitalismo debe empezar por rechazar la ciencia y la técnica. ¡Qué felices serían los capitalistas si todos sus críticos fuesen tan obtusos como prescindir de los hallazgos de las ciencias sociales!»

http://www.lainsignia.org/2007/febrero/cyt_001.htm

Y como también en el texto se ha citado a Lacan, recuerdo lo que Noam Chomsky dijo, más o menos, sobre él: «Lacan, es un charlatán consciente de serlo».

Y el psicoanálisis inspiró al surrealismo, nada más. Fue su fuente de inspiración, como en otras corrientes artísticas fueron otras cosas.

Pero encumbrar a un charlatán como Freud, y los suyos, dentro de los mundos de la filosofía y de la ciencia, es desconocer completamente todos los desvaríos que soltó a lo largo de sus vida.

LETRA dijo...

Estás muy equivocado Krates. El ninguneo a Kacan por parte de pensadores mediocres es el mismo que han recibido las prácticas libertarias y emancipadores. En vez de trarar de convencerte simplemente te diré que analices los aledaños de qué y de quienes suelen estar en contra del psicoanálisis (quién les da "bola" aparte de los despistados que lo censuran para no comerse el coco) y qué sucede en el Psicoanálisis lacaniano que es tan peligroso para los que no les inquietan ninguna de las creencias, poderes y supersticiones que el psicoanálisis combate.

Sobre Chomsky, bueno es el padre de una teorí gramática muy poco libertaria y seguramente ek pensamiento de Lacan rebaja su estatus intelectual. Zizej, sin ser Lacan, pero siendo lacaniano, ya ha resultado más peligroso y profundo en diez años que Chomsky en cuarenta.

Al autor del post darle las gracias y decirle que hubo otra corriente de psicoanalistas lacanianos libertarios en los 70 llamados "anarlistas". Hoy su práctica está totalmente incorporada.

Siento las faltas de ortografía pero estoy escribiendo desde el teléfono.

Salud y Tiempo.

KRATES dijo...

La cuestión no es politizar quienes son los críticos o los defensores de Freud. La cuestión es que las teorías y terapias psicoanalíticas son un fraude, no están demostradas científica ni clínicamente. Son una gran estafa en la que algunos gastan y pierden su dinero.

KRATES dijo...

Y por otra parte, Jacques Lacan, el gurú de la posmodernidad, mezclaba psicoanálisis com matemáticas y lingüistica, es incomprensible, no tiene lógica, pero queda como «un señor» soltando perlas como ésta al referirse al pene:

«Es así cómo el órgano eréctil viene a simbolizar el lugar del goce, no en sí mismo, ni siquiera en forma de imagen, sino como parte que falta en la imagen deseada: de ahí que sea equivalente a -1 del significado obtenido más arriba, del goce que restituye a través del coeficiente de su enunciado, a la función de falta de significante: (-1).»

Y si no lo has entendido, pues, es mucho mejor que intentar hacerlo. Como los curas solamente tienes que tener fe en lo que él dice y no analizarlo. En palabras suyas:

«Si usted ha comprendido, seguramente está equivocado.»

LEONARDO dijo...

ANUNCIO SERIO: Se buscan libros y autores para que sean pasto del fuego de una gran hoguera purificadora. De momento ya tenemos a Freud, Adorno, Lacan, Wilhem Reich, Marcuse, Habermans, y por supuesto a Jung (ese gran magufo), se admiten mas sugerencias (a ser posible filosofos delirantes y poetas videntes) y si usted duda de la pureza o impureza de algun autor consultele a Krates, el no tiene dudas y le orientará. Advertir tambien que todo aquel que no sea materialista, heredero del siglo de las luces y de la razón, y le dé por flipar excesivamente con las puestas de sol, será considerado enemigo de la Revolución y susceptible de ser capturado y llevado a un centro de Reorientación del Pensamiento, con el fin de que recupere la forma CORRECTA de pensar y sentir, y séa así útil a la comunidad.

¿Anarcofascismo?

Efectivamente, al final Darwin, aunque poca, si que tenia algo de razón. ¡¡¡Dios!!!

KRATES dijo...

Pues conservo, e incluso sigo leyendo, mis libros de Freud, Jung, Adler, Fromm y Reich, y no tengo necesidad de quemarlos.

¡Compañero Leo! Te has pasado varios pueblos. Tú, a lo tuyo... Yo sigo siendo materialista, pero no un fanático.

KRATES dijo...

¿Y qué pinta Darwin en todo esto? ¿No serás tú el fanático ignorante?

Sorrow dijo...

El individuo que ha colgado el post agradece a LETRA la información sobre los psiconalistas lacanianos libertarios de los 70; buscaré sus escritos hasta debajo de las piedras. Por desgracia las fuentes que he leído sobre esta materia eran todas marxistas. A ver si me inspiran estos autores a escribir algún día un artículo que se llame "EL CIENTIFICISMO: VAYA TIMO".

Sorrow dijo...

A ver si nos calmamos. No hay por qué insultar. Ataquemos las ideas que juzguemos erróneas pero no a las personas.

KRATES dijo...

¿Compañero Sorrow, soy yo un censor? ¿He impedido a alguien expresarse libremente? ¡Joder!

Lo digo, porque el comentario irónico del compañero Leo está fuera de tono: «Se buscan libros y autores para que sean pasto del fuego de una gran hoguera purificadora... y si usted duda de la pureza o impureza de algun autor consultele a Krates, el no tiene dudas y le orientará.»

A veces, hay cosas que ni tolero, incluso, a mis conocidos.

Sorrow dijo...

Me refería a ambos dos, a Leo y a ti, que os encendéis mucho.

LEONARDO dijo...

¡Ja! El que se pique que coma ajos, y el que dispare agresivas "boutades" que no se espere que le respondan con flores unicamente ¡si lo sabre yo!
¡Coño! ¡Que no te he insultado Krates! lo único que hago es reirme sanamente de las mentalidades como la tuya, que os habeis apropiado de la busqueda del conocimiento y de la "Ciencia" y lo habeis convertido en una arrogante institucion llena de reglas, llena de "investigadores" temerosos y fríos con obediente alma de funcionario, una secta de tipos geneticamente imposibilitados para la emoción, el desvarío y la aventura, que encima se atreven a llamar imbeciles a quienes si se abisman de verdad sin miedo a cucufatas ortodoxias. Si Krates eso es lo que son tus "santones", unos momios con bata blanca y rostro de pergamino seco, ceñudos inquisidores devotos intransigentes de la Santa Verdad Verdadera. Llamemosles "pseudoescepticos", por abreviar.

Salud y Libertad Total, ¡y alegría!

LEONARDO dijo...

En cuanto a Freud, pues tampoco es santo de mi devocion, fue otro timorato que tampoco se atrevió a arrancar de cuajo todas las máscaras,
como si hizo Wilhem Reich por ejemplo. Yo a Freud le respetaria mas si hubiese tenido los cojones de tirarle los tejos a su madre y seducirla fisicamente, haciendole de paso un corte de mangas a su padre, con el dedo corazón bien tieso.
Y bueno, aplaudo tu intencion de derrumbar ídolos, pero ya que te pones tiralos a todos, no salves a ninguno, incluido ese cagarro burgues de Darwin, ese racista simiesco con pánico a las picaduras de mosquito y a los arañazos de arbustos incivilizados, con pánico a lo sagrado de la desnudez.
Pero tranquilo, ya me encargo yo, hay que repartir tareas en este blog, ya me curraré una entrada sobre éste cómico personaje, se bien donde golpear su ridículo pedestal, para que pierda el equilibrio y se haga añicos contra el suelo.

Pues sí, solo sé que no se nada....blablabla y todo eso. Y que todo es fascinante y muy misterioso, sagrado incluso, como la sonrisa irrespetuosa, como la pureza, como la inocencia de un niño.
Por cierto, ¿alguien puede decirme que puñetas fué primero, la gallina o el huevo?

Y no te hagas mala sangre Krates, tu arremetes contra lo que supones falso, otros arremeten contra lo que tu supones cierto, y yo por puro aburrimiento hacia lo que supongo maniqueismos miopes, arremeto contra todos vosotros. Es divertido, intelectualmente estimulante, refrescante, y sobre todo sano.

¡Un abrazo compañero! ¡Bendiciones!

KRATES dijo...

Los científicos no son eso como los has descrito, son seres humanos como tú y yo, cada cual tendrá sus defectos y sus virtudes, los hay de todo. Eso de encasillarlos en un molde carece de sentido.

Yo no he convertido nada en una «arrogante institución», defiendo simplemente el método científico para falsear o verificar hipótesis. Nada más.

En cuanto a Darwin, lo único que defiendo —y como se le conoce— es su teoría de la selección natural. Válida entonces como ahora. Darwin también era humano, y con los prejuicios de su clase social privilegiada. Pero esto ya es política y no ciencia, hay que saber diferenciarlas.

Si supieses algo sobre la evolución biológica, fue antes el huevo que la gallina. ¿Quién puso el huevo? Pues, una protogallina (¿no has oído hablar de las mutaciones genéticas?). La evolución es cambio, la acumulación de cambios genéticos a lo largo del tiempo y las generaciones.

KRATES dijo...

Y ya que Darwin tanto te disgusta (aunque de familia bien, fue un transgresor de la moral cristiana en su momento)...

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2009/02/bicentenario-del-nacimiento-de-darwin.html

KRATES dijo...

He puesto algo sobre Darwin, equivocándome de lugar (esto me pasa por no ponerme las gafas que he dejado en otro lugar), un error:

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2011/08/del-mito-al-timo.html?showComment=1313664413070#c8483671844885863842

LEONARDO dijo...

Yá, la protogallina.......pero ¿de donde salio la protogallina? ¿de un protohuevo? ¿y el protohuevo salio de una protoprotogallina? ¿y ésta de un protoprotohuevo? y ¿............?

Premio para el que destapando y destapando llegue hasta la última muñeca rusa. ¿Y ésta de donde salió?

Uffffff..... mejor lo dejo yá.

Salud.

LETRA dijo...

Por favor... "no demostradas científica ni clínicamente" por quién? Por una industria farmaceutica? Por una universidad vendida a la ideologías dominante? Precisamente, y todo es político Krates, la ciencia lo que más junto al sexo y el deporte, el acoso al psicoanálisis puede hacer sospechar al observador avezado de que se trata de algo muy peligroso para el Poder, el Discurso del Amo en la terminología lacaniana.

El psicoanálisis forma induviduos libres, muy críticos, muy fuertes, muy equilibrados y muy felices. El psicoanális contemporáneo, el lacaniano, no cualquier psicoanálisis, ni cualquier aficionado, hay mucho fraude y gente que se aprovecha de una terminología.

Descontextualizar un texto, de Lacan o de quien sea, y ofrecerlo a su interpretación ridiculizando su integibilidad parece una práctica propia de bárbaros, de analfabetos, seguramente inspirada por el libelo de letra grande, editorial amarilla y profusa propaganda amplificada por el pseudoprogresismo y la derecha del libro de Alain Sokal.

Os recomiendo la lectura del demoledor artículo del profesor de filosofía de la UNED Quintín Racionero "La resistible ascensión de Alan Sokal" publicado en la revista Endoxa de Filosofía.

http://e-spacio.uned.es/fez/view.php?pid=bibliuned:Endoxa-199954773825-7407-A638-3065-9E53F37E2943


http://e-spacio.uned.es/fez/view.php?pid=bibliuned:Endoxa-199954773825-7407-A638-3065-9E53F37E2943

LETRA dijo...

Hay algunas faltas de ortografía, nuévamente estoy escribiendo desde el teléfono. Ese artículo os puede ayudar mucho a entender qué sucede.

Salud y tiempo.

KRATES dijo...

Vuelvo a repetirme, LETRA, no mezclemos política con ciencia.

Las terapias psicoanalíticas son largas y costosas, quien pone punto final a tales terapias es el mismo psicoanalista. Él es quien determina que una persona está curada o no. El mito del diván es un producto caro, y quienes pueden sufragarse tales remedios son gente con dinero.

¡Y sí!, una de mis fuentes es Alan Sokal, y aún así sigo considerándome afín al anarquismo (¿o soy un hereje que debe ser perseguido por el movimiento libertario por «desviacionismo de derechas»?), y Lacan seguirá siendo un charlatán consciente. Alan Sokal demostró que en las publicaciones de las llamadas «ciencias sociales» no hay un rigor científico fuerte y cualquiera puede publicar textos sin verificar.

KRATES dijo...

Sobre Freud:

http://www.infofilosofia.info/modules.php?file=article&name=News&sid=319

http://psiquiatrianet.wordpress.com/2010/07/02/pension-vitalicia-a-pankeyev-para-no-revelar-fraude-psicoanalisis/

Y también sobre Lacan:

http://psiquiatrianet.wordpress.com/2008/05/13/freud-y-lacan-el-fraude/

KRATES dijo...

Y las terapias psicoanalíticas:

http://www.ansiedadyvinculos.com.ar/psicoanalisis.htm

http://ansiedadyvinculos.com.ar/porquefalla.htm

LETRA dijo...

No tienes ningún conocimiento Krates, y zanjo la discusión. El diván no se utiliza desde hace dos décadas y el psicoanálisis no es para gente de dinero, sí, esa es otra de las prácticas incorporadas de los "anarlistas", a cada uno se le cobra en relación a que le tiene que 'costar'. Yo mismo me psicoanalicé con 22 años por entre 500 y 3000 pesetas alrededor del año 2000, según si tenía trabajo o no y fue con uno de los mejores psicoanalistas de España. Para mi el 'precio' era comprarme un coche o psicoanalizarme. Por supuesto invertí en algo verdaderamente valioso, una aventura de 6 largos años que me está valiendo para toda la vida.

La 'cura' es el fin del análisis, no es que nadie esté enfermo. La enfermedad, en todo caso, es la cultura en el sentido antropológico del término.

Por supuesto sigues con los mecanismos de censura obviando la lectura y reflexión del artículo sobre Sokal. No hay nada más que decir.

Salud y tiempo.

LETRA dijo...

Y te hago una sola anotación sobre por dónde van los tiros de los enlaces que pones. El de Lacan reseña uno de la biblioweb de sindominio. Ese artículo lo puso Miquel Vidal, troll y ex-estalinista, ahora en UPyD, uno de los personajes más nefastos que ha tenido la cultura antagonista en internet. Muy conocido por ser editor también del sitio barrapunto y casi destruirlo, primero con su propaganda estalinista en plan nazi y luego por llenar la portada con enlaces a "libertad digital", a favor de las centrales nucleares y basura pseudo-cientifista de la academia neoliberal. Y en sindominio incontables. Ya ves como muchos desequilibrados tienen razones muy íntimas para censurar el psicoanálisis.

Salud y tiempo.

KRATES dijo...

¿Qué las terapias con el psicoanalista te han beneficiado? Pues, bien por tí, ¿qué quieres que te diga? En contra de lo que creas —que me da completamente igual—, yo no voy por ahí diciendo a la gente lo que debe o no hacer, cada cual es libre.

Lo digo, porque ya es la segunda vez, que por alusiones, se me acusa de censurar, ¡y ya me cansa! El hecho que critique el psicoanáliss, no da pie a que abogue por que nadie lea los libros de Freud o que no se acuda a los psicoanalistas. Como he dicho, cada cual es libre de hacer lo que quiera. Yo no voy a misa a comulgar, pero otros lo hacen y se sienten felices, y yo no voy a convencerles de lo contrario. Lo mismo en los demás. Parece que es lo que habéis entendido de mí.

KRATES dijo...

El texto al enlace que me comentas, me es completamente indiferente quién lo haya escrito...

http://biblioweb.sindominio.net/escepticos/imposturas.html

Es sobre el libro Imposturas intelectuales de Alan Sokal y Jean Bricmont (del cual reproduzco algo), libro que conocí a través de otro titulado La razón estrangulada de Carlos Elías. En ciencia, las ideas políticas de los autores, me es secundario:

1. «Los nuevos movimientos sociales»: A partir de los años 60 surgen nuevos movimientos a favor de colectivos marginados por la izquierda «clásica»: homosexuales, feministas, negros, etc. Estos movimientos son los que más se identifican con el relativismo posmoderno. ¿Cuál puede ser el nexo? Pues tal vez el que sus aspiraciones no eran colmadas por la izquierda marxista «clásica», y el marxismo se reclamaba científico materialista, heredero de la Ilustración, etc. Dicen los autores: «Más aún, el marxismo ha vinculado explícitamente el materialismo filosófico con una teoría de la historia que daba la primacía —en algunas versiones, la casi exclusividad— a las luchas económicas y de clases. La evidente estrechez de esta última perspectiva llevó, comprensiblemente, a algunas corrientes de los nuevos movimientos sociales a rechazar, o al menos desconfiar, de la ciencia y la racionalidad» (p. 218). Identificar materialismo con materialismo histórico marxista es un error: aunque el factor principal de la historia no fuera la economía, sino el sexo, la religión o el clima, una filosofía podría seguir siendo materialista, y aunque la economía fuera el motor principal de la historia para un filósofo, este podría admitir también la existencia de ideas autónomas o independientes de la materia, lo que sería idealismo (lo contrario a materialismo).

2. «El desánimo político»: desde que cayeron los regímenes del Este y los partidos de izquierdas en el poder aplican políticas neoliberales, casi indistinguibles de las de la derecha, muchos dicen que la izquierda se ha quedado sin alternativa. El «pasotismo» político favorece el escapismo hacia los «paraísos del lenguaje» posmodernos.

3. «La ciencia como blanco fácil»: La ciencia se percibe como un blanco fácil para atacar por estar considerada como próxima al poder (instituciones como Universidades, laboratorios, etc.) y al mismo tiempo no poder defenderse como lo haría si tuviera poder real (político o económico) en sus manos. En realidad, con la palabra «Ciencia» se mezclan 4 conceptos distintos: 1) el método científico, intento de comprender el mundo racionalmente; 2) la comunidad científica, conjunto de personas e instituciones que se dedican a la ciencia; 3) el cuerpo de conocimientos adquiridos científicamente, lo «hasta ahora descubierto»; 4) La ciencia aplicada, y la tecnología. Las críticas razonables a 2), 3) y 4) son bienvenidas. Por ejemplo, las críticas a una determinada teoría científica (parte de 3) deben seguir el propio método científico (1) para mostrar sus fallos, y una vez hecho esto, se pueden explicar dichos fallos por los prejuicios de sus autores debidos a su origen social, religioso, etc. «Se puede estar tentado de pasar directamente a la segunda fase, pero en este caso la crítica pierde gran parte de su fuerza». (p. 221).

LETRA dijo...

Nadie acusa de censurar, sino de autocensurarte, o sea, seguir de manera autista repitiendo el mantra simplón del cientifismo neocon, contando el rollito de Sokal y no leyendo como se le rebate de principio a fin en el artículo del profesor Quintín Racionero, ese sí, de nivel intelectual considerable:

http://e-spacio.uned.es/fez/eserv.php?pid=bibliuned:Endoxa-199954773825-7407-A638-3065-9E53F37E2943&dsID=resistible_ascension.pdf

Lo que resulta un gran ejemplo de cómo discute la gente en este país. En religión, en política, en todo, es la dificultad que nos encontramos los anarquistas, que rebates, contraargumentas, les muestras textos mejor fundamentados que los suyos y que, a todas luces, para un observador objetivo, resultarían de mayor entidad y profundidad, y el interlocutor se escurre, una y otra vez, reduciéndose a un "no oigo", "no veo", "no escucho"...

El psicoanálisis es un acto político, en el sentido griego del término. Un reconocimiento del lugar del yo y del otro. Hablar de "ciencia" y pretender ridiculizarlo porque no es demostrable como una solución química o el comportamiento de una sustancia física sólo denuncia la ignorancia de sus detractores. Primero porque las ciencias no son exactas. Ciencias exactas sólo son las matemáticas, las ciencias humanas, e inmersos en algo tan inextricable como la psique humana, son una búsqueda, una exploración más ardua que ninguna otra de la punta del iceberg del pensamiento humano. Por ejemplo ¿por qué tenemos un anarquista, acostumbrado a recibir este tipo de reacciones cuando explica sus ideas, mostrando la misma demagogia que habitualmente recibe en otros órdenes? Un anarquista lo lee, lo piensa y se esclarece. Y sabe que todo es político en un mundo en que todo, o casi todo, es dinero al fin y al cabo, o por lo menos pasan por ahí las cosas, ciencia y psiconálisis incluído, porque el dinero es al final la única medida de valor de las cosas que reconoce todo el mundo, incluso los anarquistas.

Más del desconocimiento de todo lo que dice Krates acerca del psicoanálisis. El psicoanálisis lacaniano no es una terapia. El sujeto no es un paciente. El psicoanalista no es un psicólogo. El psicoanalista es un analista, el sujeto es un analizante y todo ello es un análisis. Hablar de terapia suena a gente que quiere dejar de fumar o de masturbarse pensando en pies sucios. La finalidad del psicoanálisis es formar seres humanos libres conscientes de su deseo y lo consigue más profundamente que ningún otro lugar, porque, dejémoslo claro de una vez, si queremos una revolución no sólo para subvertir las formas económicas sino también las de la relación entre seres humanos hay que transitar por los caminos de la psique humana y hay sólo tenemos dos opciones, la manipulación de comportamiento en el que se reúnen todas las corrientes psicologicistas, más o menos cercanas al conductismo (Os recomendaría que leyerais "Obediencia a la autoridad, de Stanley Milgran, un conductista, está editado en españa, a ver qué pensáis) o adentarse por el camino del interior de las personas que representa el psicoánalisis y que por supuesto, por afinidades, por motivaciones y por finalidades está en el mismo nudo que muchas otras ideas emancipadoras que en el mundo son y han sido.

Salud y Tiempo.

LETRA dijo...

Sorrow, si quieres más información sobre los "anarlistas" contacta quizás con un grupo de psicoanalistas lacanianos que tienen un programa en Radio Klara y hacen análisis a precio social, me parece que lo llaman. No les conozco pero algo deberían de saber.

Salud y Libertad.

KRATES dijo...

De una manera u otra sigo siendo un censor, aunque sea a mí mismo. ¡Alucinante!

Las ciencias sociales, ¡exáctamente!, no son exactas, pero las naturales se aproximan más a ello. ¿Qué tiene de malo querer convertir en una ciencia natural otra social? El comportamiento humano es tan capaz de ser digno de estudio como el movimiento de los planetas o la estructura del ADN.

El psicólogo Milgran en su experimento demostró que hay gente que elude sus responsabilidades sometiéndose a la autoridad. No quiere decir que él defienda el principio de obediencia ciega.

Los conductistas no niegan la libertad o los sentimientos en los seres humanos (eso es una «leyenda negra» que se les ha colgado), solamente se basan en que una persona tiene más probabilidades de repetir un comportamiento, que ha venido seguido de estimulos apremiantes, a otro que no. Estos psicólogos son los que pretenden convertir la psicología en una verdadera ciencia, y yo no veo nada malvado en ello.

Ya sé, que si lo miramos de esta manera, todo es política, todo lo que sucede en las sociedades humanas, en la cosa pública, es política. Pero, prefiero saber distanciar política de ciencia. ¿Hablas de psicoanalistas anarquistas?, pues aquí os mostro un manifiesto conductista anarquista:

http://www.conductitlan.net/psicologia_anarquista.html

Y os lo voy a confesar... SÍ, mi corriente psicológica preferida es la conductista, y Skinner es mi autor favorito.
Y ahora... ¡Al infierno, por hereje!
¿Cómo un libertario puede leer a Skinner?
¡Y yo soy quién se autocensura!

KRATES dijo...

Ya que mencionamos a Milgram y su experimento, aquí, en su momento, ya puse algo. El texto es de otro psicólogo, Luis Muiño:

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2007/05/nosotros-cumplimos-rdenes.html

Aunque hay gente que también se opone a la autoridad y la injusticia, y no se deja llevar por las circunstancias. Otro psicólogo, Philip Zimbardo, tambien nos lo dice:

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2008/10/hroes-civiles.html

Zimbardo también conocido por otro experimento, el de la cárcel de Stanford, que no llegó, afortunadamente, hasta el final, gracias a una mujer que vio lo que estaba pasando y pudo influirle para que acabase con ello:

http://losdeabajoalaizquierda.blogspot.com/2008/10/el-experimento-frustado-ms-famoso-de-la.html

curio dentato dijo...

Me ha parecido leer "repitiendo el mantra simplón del cientifismo neocon, contando el rollito de Sokal". Me parece que en el libro de Sokal también critica al cientifismo en las ciencias sociales. Y eso de "neocon", no tiene sentido.

Casi al final del libro se dice esto:

Por último, para todos los que nos identificamos con la izquierda política, el posmodernismo tiene especiales consecuencias negativas. En primer lugar, el enfoque extremo en el lenguaje y el elitismo vinculado al uso de una jerga pretenciosa contribuyen a encerrar a los intelectuales en debates estériles y a aislarlos de los movimientos sociales que tienen lugar fuera de su torre de marfil.

De este párrafo no se deduce que este señor sea "neocon".

curio dentato dijo...

Otra cosa rara que he leído:

"Sobre Chomsky, bueno es el padre de una teoría gramática muy poco libertaria..."

¿Qué tiene que ver la gramática, o la lingüistica, con ser libertario? ¡Sorprendete!

Ya que Alan Sokal y los que piensan como él (Noam Chomsky, Mario Bunge) son... ¡¡neoliberales!!

Aquí os pongo un enlace a otro texto "neoliberal" o "neocon":

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3121

LEONARDO dijo...

Bueno Krates, ahora en frio quizas si que me pasé un poco con tigo, pero es que los pseudoescepticos me......, bueno dejemoslo.
Y por si acaso surgieron dudas, puedo atestiguar que Krates puede tener puntos de vista polémicos y discutibles como les tengo yo y como les tenemos todos, hay varios miles de millones de Verdades en este planeta ¿cual es la Verdad Verdadera?; pero ni quema libros ni es un censor, éso seguro.

KRATES dijo...

He visto también que alguien a quien se le considera como «anarquista» también critica a Freud:

«El psicoanálisis cura tanto como la homeopatía, el magnetismo, la radiestesia, el masaje del arco plantar o el exorcismo efectuado por un sacerdote, cuando no una oración ante la Gruta de Lourdes.»

http://www.elecodelospasos.net/article-el-anarquista-michel-onfray-acusa-a-freud-de-mentiroso-49204071.html

No son solamente los neoliberales, por lo que se ve.

KRATES dijo...

Gracias, Leo. Discúlpame, porque no te había visto.

Sorrow dijo...

Michel Onfray ¿anarquista? Cito textualmente de Wikipedia:
"Onfray votó en 2002 por el candidato presidencial de la trotskista Liga Comunista Revolucionaria, en 2007 pidió el voto por el independiente y agrarista José Bové para la presidencia de Francia" (...)
"ante medios libertarios franceses, como Radio Libertaire, ha dicho que favorece una gestión libertaria del capitalismo, o «capitalismo libertario», contrástándola con la gestión liberal convencional".
El cientificismo siempre tiende a glorificar el sistema capitalista (de estado o de empresa) porque constituye la base filosófica de éste.

Respecto a Lacan, si yo citara ciertos pasajes de El ser y la nada de Sartre, de Ser y tiempo de Heidegger, de la Fenomenología de Husserl o del Tractatus logico-philosoficus de Wittgenstein,o incluso de El Capital del Karl Marx el lector medio tampoco entendería gran cosa. ¿Convierte eso a los autores citados en "charlatanes"? No, simplemente ocurre que para entender ciertos textos hay que estar familiarizado con ciertos conceptos, cierta terminología y haber leído otros textos en los que éstos se basan. (Por ejemplo para entender correctamente los textos de Marx es conveniente estar familiarizado con el concepto de dialéctica de Hegel.)

KRATES dijo...

Si te fijas bien, puse «anarquista» entrecomillado.

Puse el enlace al libro contra Freud, cómo simple demostración, cómo prueba, de que también desde la Izquierda se puede ser crítico con el psicoanálisis y Freud. Ni más ni menos. Porque no estoy de acuerdo con eso de que aquellos que atacan el psicoanálisis sean los defensores del neoliberalismo, y defender el psicoanálisis sea anticapitalista.

También comenté sobre un psicólogo conductista, uno de mis favoritos, y, a la vez, reconozco que Skinner en buena parte de su obra utiliza una verborrea completamente intragable (hay que familirizarse con sus términos).

curio dentato dijo...

Para los izquierdosos que desprecián a B.F. Skinner sin haberlo leído en su vida, les recomiendo que lean este artículo sobre él, y se quitan del medio sus anteojeras ideológicas:

http://realismo-especulativo.blogspot.com/2010/11/todos-somos-roborratas-la-caja-de_15.html"

Prestar atención al último párrafo.

KRATES dijo...

Curio, sobre el enlace que has puesto, en especial, estoy completamente de acuerdo con este párrafo (excepto con la consideración de la comunidad de la novela Walden Dos como anarquista):

«Al contrario de lo que algunos críticos izquierdistas han llegado a afirmar, Skinner no propugnaba una ideología cientificista totalitaria aliada del capitalismo salvaje, sino más bien lo contrario: su intención era poner la ciencia y la tecnología de la conducta al servicio de un proyecto político de carácter radicalmente libertario y anarquista, basado en pequeñas comunidades autogestionarias en las que todas las formas de represión y de sanción o castigo físico o psicológico fueran eliminadas y sustituidas por el reforzamiento positivo (es decir, por la recompensa material o afectiva) contingente de las conductas creativas, productivas y solidarias. Esta utopía aparece expuesta en la única novela de Skinner, Walden Dos

¿Anarquista, lo qué se dice anarquista? No lo es. Aunque se aproxime en algunos aspectos, lo que sí es verdad que tampoco es un modelo autoritario o, incluso fascista como algunos «izquierdosos» han pretendido ver en ella.